Pisando hojas de melancolía
solía rebuscar entre fotos
una sonrisa que ahora resulta inexistente.
Sus ojos anhelando libertad lloraban agrias lágrimas de recuerdo
y recordaba y sentía y miraba y se abrazaba
el pecho como si tuviera miedo que el mismo corazón
se le quebrara en mil pedazos
La Luna, insistente, amenazaba con matar al Sol.